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Las conversaciones son la base de las relaciones sociales. Muchos creen que la habilidad de conversar es tan fácil como la de respirar –es decir, un proceso que ocurre espontánea e intuitivamente. Para la mayoría de la gente esto es cierto.

Los individuos con déficits cognitivos sociales, sin embrago, nos enseñan que este proceso básico que nosotros llamamos “conversación” en realidad cosiste de un arreglo increíblemente complicado de habilidades tejidas con una sutil precisión. Una conversación requiere habilidades similares a las que tienen los músicos en una orquesta: el que conversa debe leer, interpretar y responder a otra persona, tal como un músico lee, interpreta y responde a la música, a los otros músicos, y al director. Mientras nosotros entendemos que los músicos pasan años aprendiendo a tocar su instrumento –y luego aprenden cómo tocarlo en sincronía con el grupo. Nosotros generalmente esperamos que la habilidad para conversar sea una habilidad adquirida rápidamente, incluso para aquellos que muestran déficits obvios en esta área.

El éxito de la conversación, o a tal motivo, de toda comunicación verbal, está basado en el conocimiento cognitivo social. No es simplemente la performance de ciertas habilidades. A medida que los estudiantes aprenden más acerca de la interacción comunicativa, o de cualquier interacción humana, deben aprender más acerca del procesamiento cognitivo a través del cual las habilidades se desarrollan.

Trabajar en conversaciones exitosas no debería ser un punto de partida en sesiones de terapia, ni es el éxito conversacional el objetivo principal. Más bien, nuestros objetivos para estos estudiantes están relacionados a ayudarlos a convertirse en mejores pensadores sociales así como también enseñarles un arreglo de habilidades verbales y no verbales relacionadas.

Desafortunadamente, cuando nosotros forzamos a un niño a que demuestre el éxito conversacional estamos forzando al niño a que utilice habilidades de las que no tiene el conocimiento o el entendimiento para sostener.  Cuando un niño demuestra habilidades en el cuarto de terapia como “contacto visual”, pero carece el conocimiento relacionado subyacente,  la generalización de la habilidad en distintos escenarios fuera del cuarto de terapia es prácticamente imposible.

Cuando los miembros del equipo escriben objetivos  que no pueden ser cumplidos en un año ni posiblemente durante una vida, se convierten en una fuente de frustración para el estudiante, el maestro y el padre cuando al año siguiente se acerca y el niño no ha sido capaz de cumplir –o incluso acercarse a cumplir- los objetivos presentados anteriormente.

Las conversaciones que exploran los intereses de todos los participantes son productos de la cognición social. Nuestro tiempo terapéutico es valioso y caro; está mejor gastado explorando los conceptos del pensamiento social que en los fundamentos de la conversación.

Los comentarios y las preguntas crean el ritmo social del lenguaje. La habilidad para producir comentarios y preguntas relacionadas para crear una comunicación no está necesariamente relacionado al control que tenga la persona sobre el lenguaje. Por ejemplo, mucho de nuestros estudiantes con déficits sociales cognitivos puntúan extremadamente bien en pruebas de lenguaje expresivo y comprensivo, pero no pueden generar lenguaje para mantener una conversación o producir una comunicación interpersonal básica de forma efectiva, como puede ser pedir ayuda. A estos estudiantes debemos enseñarles acerca de estas estructuras del lenguaje.

Usamos las preguntas para buscar información acerca de otros. Muchas conversaciones comienzan con una “charla”, un proceso rápido para hacer averiguaciones acerca de la variedad de tópicos de los que luego se pueden hablar. Preguntar y responder a una serie de preguntas es la naturaleza de estas charlas. Los individuos con déficits sociales cognitivos generalmente tienen un fuerte desdén por este fenómeno conversacional.

Más allá de las charlas, hacer preguntas nos permite tener acceso a nueva información, o explorar con mayor profundidad el tema que se está discutiendo. Las preguntas permiten que el oyente controle la información que el ponente está diciendo. Las preguntas son fundamentales para aprender sobre el mundo de otros y el nuestro.

Nuestros estudiantes aprenden a usar preguntas como una manera de usar el lenguaje para relacionarse con el resto. Los estudiantes empiezan aprendiendo a hacer preguntas a otros sobre sus áreas de interés. Esto guía a los estudiantes a pensar en otros cuando se usa el lenguaje. Todos los estudiantes con déficits cognitivos sociales necesitan rever estas lecciones, independientemente de la edad o de qué tan bien hagan las evaluaciones estandarizadas.

Para los estudiantes con un retraso en el lenguaje es apropiado evaluar su comprensión de las distintas formas de preguntas. Muchos estudiantes con autismo tienen dificultades para entender y usar palabras interrogativas, especialmente cuando piden más que su deseo inmediato.

La mayoría de nuestros estudiantes con habilidades lingüísticas más fuertes entienden el significado de las preguntas así como también el propósito de ganar información acerca de sus áreas de interés particular –con la posible excepción de la pregunta por qué. Contestar estas preguntas requiere una comprensión gestáltica del tópico para dar una respuesta completa.

Mientras que nuestros estudiantes están familiarizados con las preguntas “wh” (quién, qué, dónde), muchos no tienen experiencia en cómo usarlas para conectarse socialmente con otros. Ayude  a los estudiantes a acordarse de estas palabras con tarjetas impresas que sean un apoyo visual. Puede escribir una palabra por tarjeta o una tarjeta con la lista de palabras. Practique elegir un tema y luego explorar todas las interrogantes que el estudiante pueda pensar para ganar más información.  Esto no se hace en el escenario de una conversación, sino para introducir al estudiante al uso de estas palabras para buscar información en una variedad de temas.

Mientras estudiamos cómo estas palabras específicas son utilizadas para crear una conversación, es importante que los estudiantes se den cuenta que estas preguntas tienen distintos propósitos, y que usamos estas preguntas para darnos cuenta qué piensa la gente.  Los estudiantes pueden aprender que no todas las preguntas tienen el mismo valor en una interacción social. Las preguntas utilizadas mientras se interactúa socialmente involucran la búsqueda de información acerca de la otra persona mientras se monitorea cómo una persona está reaccionando y respondiendo a lo dicho.

El saludo social clásico involucra un rápido intercambio de preguntas acerca de la otra persona: “¡hola! ¿Cómo estás?” “bien, ¿vos cómo estás?” Muchos de nuestros estudiantes más jóvenes necesitan que se les enseñe este intercambio rutinario y por qué lo usamos: para saludar a la otra persona. Los saludos sociales son una forma básica de reconocimiento, “estoy pensado en voz y voz deberías estar pensando en mi”.

Muchos de nuestros estudiantes tienen habilidades limitadas para participar en los cuestionamientos sociales. Aceptan la información como un valor nominal y no se dan cuenta de lo poco que saben acerca de la experiencia del otro. Averiguar acerca de la experiencia del otro implica que estar interesado en esa persona. Trabajamos con los estudiantes para enseñarles que una conversación está relacionada con “compartir una imaginación” al imaginarse la experiencia del otro, los pensamientos y las emociones; y luego hacer preguntas para averiguar lo que todavía no sabemos.

Una lección lateral a la anterior es enseñarles a los estudiantes que no se supone que nosotros debemos saber esta información. Nunca podemos saber realmente lo que la otra persona piensa, pero al realizar preguntas mostramos un interés en la otra persona y en sus pensamientos e ideas. Esto nos ayuda a aprender acerca de las experiencias de otros y sus puntos de vista.

Las preguntas puente intentan “cebar” (atrapar) a los otros en hablar sobre lo que el hablador quiere. Las preguntas siguen la intención y los pensamientos del hablador en vez del hablador seguir las intenciones y pensamientos de los otros en el grupo.  Las preguntas cebo o puente no son “maniobras de conversación ilegales” pero los estudiantes necesitan auto-monitorearse y balancear estas con preguntas de iniciación y seguimiento. Aquellos que solo formulan preguntas cebo o puente son rápidamente percibidos como egocéntricos y sin interés en lo que los pensamientos o experiencias de los demás.

Las lecciones sobre las preguntas puente o cebo son las últimas que se enseñan cuando de analiza el lenguaje de una conversación. Después de trabajar con nuestros estudiantes para mostrarles que el lenguaje lleva el intento oculto de mostrar interés en los otros,  los deleito con la idea de que el lenguaje puede ser también utilizado para hablar de sus propios intereses, con moderación. La sección en comentarios puente provee más detalles.

Comentarios: creando el pegamento de la conversación

Como las preguntas, los comentarios también pueden ser seccionados para enseñarles a los alumnos estas formas más significativas y deliberadas del lenguaje. Cuando escribimos objetivos como “el niño mantendrá el tema a través de cuatro turnos de conversación” asumimos que el niño puede hacer comentarios relevantes durante una conversación. Sin embargo, la realización de comentarios relacionados para mantener un tema requiere que el hablador y el oyente mantengan un punto de referencia compartido y una apreciación de la perspectiva de cada uno. Como estamos descubriendo, lo que aparece en la simple en superficie es, en realidad, bastante complicado. ¿Por qué alguien mantendría un tema si no pensara en los intereses o necesidades de su socio comunicativo?

Empiece por enseñar a los estudiantes cómo y por qué usar preguntas como una herramienta de inicio en la interacción con otros. Después de las primeras lecciones de preguntas de iniciación es importante contrastar preguntas con comentarios. Enseñar acerca de las distintas formas de comentarios se entrelaza con lecciones sobre hacer preguntas.

Los comentarios de apoyo son señales comunicativas realizadas por el oyente para mostrar al hablador que está siguiendo o apreciando lo que está diciendo. Los comentarios de apoyo pueden ser de naturaleza verbal o no-verbal y no siempre tienen una apariencia feliz. Cuando un hablador está discutiendo un tema triste o un problema personal es importante que los comentarios del oyente demuestren apoyo por el contenido del tema, más que tener al oyente con una apariencia feliz por la oportunidad de estar interactuando con la otra persona.

Los comentarios que mantienen el tema actual se llaman complementarios, significando que añaden información a lo que ya está siendo discutido. Si alguien está hablando acerca de sus vacaciones en Hawaii, los comentarios complementarios del oyente deberían ser algo como: “Yo fui ahí”, “yo nunca estuve ahí”, “Escuché que hacen mucho surf allá”. Estos comentarios comparten el conocimiento del estudiante sobre el tema pero no lo desvía. Los comentarios complementarios también animan al estudiante a compartir sus propias experiencias relacionadas con el tema, y permite que otros aprendan su conocimiento sobre el tema, mientras se respetan las experiencias e ideas del otro.

Como las preguntas cebo y puente, los comentarios “suma un pensamiento” sirven con el propósito de mover el tema de conversación a un tópico o idea particular que una persona quiera discutir –un tema relacionado al que estaba siendo discutido antes pero no directamente sobre el tema actual. Los comentarios que suman un pensamiento permiten a los participantes demostrar que están tomando partida en el tema del hablador y les permiten girar el rema en la dirección que elijan. Deben mostrar alguna relación con el tema que se está discutiendo, y puede extenderse lejos del tema que se está tratando mientras se mantenga una conexión clara.

Cuando el estudiante suma un comentario que no está lógicamente conectado con el tema actual bajo discusión, nos referimos como “gran cambio de tema”. Nuestros estudiantes pueden entender en sus propias mentes la conexión entre los dos temas, pero si nadie más puede hacer la conexión, entonces es inapropiado. Otra vez, esto requiere que el estudiante piense en cómo otro puede estar pensando para determinar si su mensaje está conectado al tema que está en ese momento en la mente de los otros. Generalmente, los grandes cambios de tema ocurren cuando el camino del pensamiento mental del estudiante se mueve tres o cuatro temas aparte del tema original. Cuando finalmente hace el comentario, parece muy lejano a lo que los otros estás discutiendo.

Como con la mayoría de las habilidades, algunos de nuestros estudiantes completan el comando antes que los comentarios que suman un pensamiento mientras que otros casi nunca usan esta forma de lenguaje. Observe como los estudiantes usan el lenguaje antes de discutir alguna de estas ideas. El estudiante que es excepcionalmente bueno en los comentarios que suman un pensamiento, generalmente necesitan practicar otros comentarios y preguntas acá descriptos. Este tipo de estudiantes en general dominan la conversación persiguiendo discusiones relacionadas a sus intereses particulares sin importar los intereses de los demás.

El objetivo para los estudiantes que casi nunca usan los comentarios que agregan un pensamiento es aumentar su nivel de consciencia de esta forma de lenguaje y practicar la conectar ideas de la discusión actual a sus propias ideas o experiencias.

Modificado del capítulo 7 del libro: Think Social, Michelle García Winner

Foto: procsilas via Compfight cc