23411757563_683edb4295

El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que comienza en edades muy tempranas y que puede estar presente hasta la edad adulta. Los sujetos que padecen TDAH presentan síntomas como falta de atención, impulsividad e hiperactividad, y se ven afectados en otras áreas, como las sociales o emocionales. El TDAH asocia un riesgo aumentado para presentar comorbilidades con otros trastornos psiquiátricos, lo que ensombrece la evolución.

La identificación de factores que están influyendo en el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H) o en los trastornos del espectro autista (TEA) permite desarrollar estrategias de intervención que repercuten en beneficio de su ajuste personal y social. Es de sobra conocido que los niños con trastornos del desarrollo presentan mayor riesgo de manifestar síntomas de ansiedad que los que tienen desarrollo típico.

La comorbilidad del TDAH con la ansiedad se estima entre un 20-25% como promedio y sugiere una asociación significativa entre los síntomas del TDAH y la gravedad de los síntomas de ansiedad en los adolescentes. Asimismo, el 16,6% de los niños con TEA presentan síntomas clínicamente significativos de ansiedad y el 30-50% se diagnostican con al menos un trastorno de ansiedad. Los resultados muestran diferencias en los factores de ansiedad. Generalmente estas diferencias indican mayores niveles de ansiedad, tanto en los padres como en los hijos, en los niños y adolescentes diagnosticados de TDAH frente a los diagnosticados de TEA.

El trastorno de ansiedad más frecuente entre las personas con autismo es el de fobia específica (30%), seguido de trastorno obsesivo compulsivo (17%), ansiedad social (17%) y ansiedad generalizada (15%). La prevalencia y gravedad del fenómeno de la ansiedad excede los niveles registrados en la población general. Las personas con TEA pueden manifestar la depresión o la ansiedad de una manera atípica. Las personas con autismo de alto rendimiento son más vulnerables a la depresión que las personas con un autismo más profundo.

Las diferencias halladas entre progenitores de alumnos con TEA o TDAH y sus respectivos hijos afirman que la percepción de ansiedad por parte de los padres casi siempre es superior a la ansiedad realmente vivida por los hijos.

Modificado de:

Javier Quintero, María Martín, Patricia Alcindor, Josefa Pérez-Templado (2016) Prevención en el trastorno por déficit de atención/ hiperactividad Rev Neurol 62 (Supl 1): S93-S97

M. Sol Fortea-Sevilla, M. Olga Escandell-Bermúdez, José Juan Castro-Sánchez, Juan Martos-Pérez (2016) Valoración de la ansiedad en los trastornos del espectro autista y en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Rev Neurol 62 (Supl 1): S99-S102

Photo Credit: Micheal Saisi via Compfight cc