Tantrum
Muchos niños con autismo tienen dificultades para pasar de una actividad a la otra. Una vez que comienzan una actividad pueden tener un deseo compulsivo de seguir con la actividad hasta terminarla. Los cambios en la rutina amenazan su sentido de la seguridad y comodidad, lo que puede causar gran ansiedad. Se asustan ante la incertidumbre por no poder anticiparse a lo que va a pasar.
¿Qué puede hacer?
  • Dar al niño una señal de transición – la señal podría ser un objeto, una muestra de la mano como terminado o una Ficha.
  • De tiempo para la transición del niño – Use un reloj para indicar el tiempo en el que el niño debe pasar a la siguiente actividad. Por ejemplo, ajuste el temporizador en 5 minutos, cuando suena la campana el niño sabe que debe cambiar de actividad.
  • Si se desplazan de un lugar a otro, indique unos minutos antes de la llegada a dónde va y qué va a hacer allí. Vamos a ir al zoológico y vamos a ver algunos animales y a almorzar. El niño estará más relajado si sabe lo que vendrá después. Una vez más dar tiempo al niño para moverse de un lugar a otro-el autobús hasta el lugar.
  • Permita que el niño sea el primero o el última en pasar de una actividad a otra ya para evitar una situación caótica con un grupo grande de niños.
  • Indicar a los niños el lugar donde desea que se muevan: “Jackson, es tiempo de lavarse las manos. Párate en la parte delantera de la línea “.
  • El niño puede estar más dispuesto a abandonar una actividad si le asegura que él pueda volver a ella después del tiempo de grupo. Sea específico acerca de cuándo el niño puede completar la actividad, “el almuerzo, y luego los trenes”. Evitar el uso de términos vagos como ‘más tarde’. No utilice esta técnica sólo para el niño colabore -debele recompensarlo permitiéndole volver a la actividad, aunque sólo sea por un rato corto.
  • Utilice un calendario visual que muestre claramente el orden de las actividades.



La insistencia en las reglas

Los niños con autismo tienen una fuerte necesidad de controlar su entorno. Se basan en normas y rutinas para dar estructura a su vida y que sea predecible. Esta puede ser una ventaja, ya que las reglas pueden se usadas de una manera positiva para promover la buena conducta. Sin embargo, un niño con autismo puede no entender que no es adecuado decirle a un adulto cada vez que alguien hace algo mal. A veces, el niño puede desarrollar su propio conjunto de reglas o creencias. Ellos puede llegar molestarse mucho cuando otros niños no juegan o actúan conforme a sus reglas. Las dificultades del lenguaje pueden llevar al niño a imitar el lenguaje de los adultos. El niño puede copiar el tono de voz y los patrones de lenguaje de los adultos. La falta de conciencia social implica que el niño con autismo rete a los demás igual que un adulto regaña a un niño.

¿Qué puede hacer?

Si el niño está constantemente “delatando” a otros niños, él tiene que aprender cuándo es apropiado buscar la ayuda de un adulto. Por ejemplo, usted podría decirle que puede llamar a un adulto si otro niño se lastima o está en peligro físico, pero no para insultar. Como alternativa, poner un límite en el número de veces que el niño pueda decirle a un adulto acerca de las infracciones a las reglas, digamos 5 veces por sesión y que el niño pueda ver cuándo ha llegado a su límite. 

Las historias sociales acerca de las reglas -¿por qué los demás romper las reglas?- pueden ser útiles. Se pueden adaptar a la situación de cada niño. 

Insistencia en la rutina

Algunos niños pueden insistir en que las cosas sucedan en un orden determinado. Para ellos da una sensación de comodidad y los hace sentirse seguros. Cualquier cambio en la rutina amenazan a esta sensación de seguridad y puede causar ansiedad. Compulsivamente pueden insistir en completar la tarea, negándose a hacer cualquier otra cosa. Las solicitudes para que el niño pase a otra cosa pueden hacer que se moleste y de ponga muy ansioso, y que sea aún menos probable que coopere.
Además, pueden tener dificultades con la secuencia de los acontecimientos. Pueden ser reacios a probar nuevas actividades, especialmente si no entienden qué se espera de ellos. Muchos son perfeccionistas y pueden repetir una y otra vez una tarea hasta que están satisfechos con el resultado. 


¿Qué puede hacer?
  • En primer lugar, decidir si es necesario cambiar el comportamiento rutinario del niño. Si la rutina no interfiere con su programa diario ni daña a nadie más, es posible que lo mejor sea esperar y ver si desaparece con el tiempo.
  • Si es necesario cambiar el comportamiento, primero tendrá que cambiar el medio ambiente. Este puede significar sacar temporalmente los bloques o cambiar la secuencia de eventos. Puede iniciar el programa con actividades al aire libre o una canción.
  • Un enfoque más suave puede ser la introducción de pequeños cambios poco a poco en la rutina del niño. Utilice un temporizador de cocina para mostrar al niño cuánto tiempo falta para la nueva tarea.
  • Dar al niño una señal de transición para advertirle que una nueva tarea o actividad está por empezar, y algo de tiempo para terminar lo que están haciendo y pasar a la siguiente tarea, “terminamos de jugar con los blques y después vamos afuera”. Algunos niños con autismo pueden necesitar la señal de terminó o una imagen.
  • El niño puede estar más dispuesto a dejar la tarea si se le aseguró que él pueda volver a ella más tarde.
  • Se puede ayudar mostrando al niño un calendario visual para que sepa cuando va a poder volver a la actividad.
  • Si la rutina se compone de una serie de medidas, estimular al niño a pasar por alto algunos de estos pasos. Es una buena idea de introducir pequeñas variaciones en las actividades para ayudar al niño a ser más tolerante al cambio.
  • Redirigir los intereses restringidos, en el este ejemplo, los trenes, a otras actividades. Aliente al niño a dibujar o pintar un tren, o buscar en los libros sobre los trenes en lugar de construir un tren de bloques.
  • Trate de usar un calendario visual. El niño puede sentirse abrumado por el número de actividades disponible. Puede ser útil hacerle elegir las tarjetas con las actividades, colocándolas en una tira de actividades. A medida que cada tarea se termina se pueden colocar las tarjetas en un buzón especial. 

Insistencia en las actividades preferidas 

La mayoría de los niños con autismo tienen un interés obsesivo, su juego es a menudo solitario y restringido por déficit en su imaginación. Esto afecta a su capacidad de participar en juegos de simulación. Les gusta hacer las mismas cosas una y otra vez porque la previsibilidad y la rutina les hace sentirse seguros y protegidos. También tienen un temor muy fuerte al fracaso, pueden necesitar más aliento y consuelo que otros niños. Algunos niños a evitar ciertas actividades debido a las dificultades de procesamiento sensorial. Pueden tener un intenso rechazo al ruido o a las actividades “sucias”. Pueden no estar interesados en complacer a otra persona. No entienden por qué debería hacer algo que no desean hacer. 


¿Qué puede hacer?

Aliente al niño a elegir las actividades, dándole tarjetas de elección. Estas tarjetas son muy útiles para cualquier niño que tiene dificultades para elegir entre actividades y pasar de una tarea a otra. 
En primer lugar, elija una actividad nueva para el niño y permita que el niño elija el resto. Dar tiempo a su actividad preferida, como recompensa por intentar algo nuevo.
Trate de usar la obsesión del niño de una manera positiva, es decir, estimular al niño a pintar o dibujar su interés, mirar libros sobre el tema, etc,
Busque una terapeuta ocupacional para realizar una evaluación del perfil sensorial y comprobar si hay algún problema sensorial que haga que el niño sea reacio a probar nuevas actividades. 
Descubra qué motiva al niño y ofrezca recompensas apropiadas para intentar una nueva actividad. Por ejemplo, una calcomanía de un tren, si al niño le gustan los trenes. 

Hacer frente a cambios en la habitación

La distribución física y la estructura de una habitación es importante para las personas con autismo. La colocación de objetos en una habitación da a la persona un punto físico de referencia en el medio ambiente y proporciona una sensación de seguridad.El cambio o la eliminación de elementos de una habitación puede ser desorientador y causar ansiedad. Muchos niños con autismo tienen muy buena memoria visual. Pueden notar cambios muy sutiles en su entorno.


¿Qué puede hacer?
  • Re definir el espacio del niño en la habitación – de un espacio definido en la alfombra para que el niño se siente y un espacio definido en la mesa de la merienda.
  •  Asegúrese de que el espacio en la alfombra se encuentre adelante para que el niño tenga más posibilidades de prestar atención.
  • El espacio para el niño en la mesa de la merienda debe ser al final de la mesa, donde haya menos niños que estén tocando al niño con autismo, los niños con autismo pueden sentirse incómodos durante la alimentación si están demasiado cerca de otros niños.
  • Asegúrese que el niño tenga un área definida de seguridad o un espacio tranquilo y muestre al niño la zona. Es importante para el niño saber en qué lugar de la habitación está la zona para que pueda acceder al espacio seguro sin angustiarse si la zona ha cambiado. 

Cuando un miembro del personal está ausente 

Es común que los niños con autismo confíen en las rutinas. Cualquier cambio inesperado en su rutina puede provocar un gran malestar. Aunque no sean muy cariñosos con el personal reconocen un determinado personal como aquel capaz de satisfacer sus necesidades. Si esa persona está ausente, el niño puede confundirse y molestarse por no saber a quién acudir para obtener ayuda.  

¿Qué puede hacer? 

  • Mantenga la misma rutina que normalmente se siguió durante el día. La consistencia ayudará a los niños a predecir y saber qué esperar, incluso si el miembro del personal ha cambiado. 
  • Si el personal va a irse, dar al niño el aviso previo. Explíquele que todo lo demás en su día será igual, pero su profesor será diferente.
  • Para ayudar a la maestra, hacer una página de información sobre el niño con autismo. Incluya una foto, gustos y aversiones, miedos o fobias, obsesiones, las áreas de dificultad, etc. 
  • Si un miembro del personal está enfermo, llame a la madre del niño para que pueda estar preparada para el cambio en la rutina. 
  • Desarrollar un tablero con imágenes y fotos del personal, el nombre y el día. De esa manera usted puede mostrar visualmente al niño quién está trabajando en el día, muestre un símbolo para las vacaciones o enfermedad de al lado del personal ausente. El niño puede estar más relajado si otro miembro del personal que reconocer está trabajando. 

Uso de juguetes como objetos

Algunos niños tienen deficiencias en su imaginación, frecuentemente muestran una falta de habilidades creativas en el juego. Sus intereses pueden ser limitados, repetitivos y solitarios. El comportamiento de los niños con autismo es a menudo repetitivo, rígido e inflexible. Parece que tienen un enfoque centrado en los pequeños detalles de un objeto, como si ellos fueran incapaces de ver el “cuadro completo”. Pueden utilizar el juguete o un objeto como parte de una rutina de autoestimulación en lugar de jugar. Juegan, pero a menudo el juego es el pasaje al acto de lo que el niño pudo haber visto en un programa de televisión protagonizada por su personaje favorito. Cualquier desviación de otros no será tolerado. A menudo prefieren jugar solos porque interactuar con otras personas puede ser difícil y no saben cómo hacer que otros jueguen con ellos. Puede tomar un juguete o pelota de otro niño porque quiere jugar o participar en un juego en vez de preguntar. Puede no gustarle la proximidad física o temer que le saquen su juguete.

¿Qué puede hacer? 
  • Enseñar a los niños con autismo a jugar es una parte importante del desarrollo social y emocional. Puede tomar muchos años de modelaje y enseñanza para que el niño aprenda a jugar de forma cooperativa.
  • El niño puede resistirse a que un adulto o un niño se una en su juego, pero esto será necesario para ampliar intereses y habilidades de juego. Observar el juego del niño y copiar lo que está haciendo. Si él siempre hace lo mismo, cambiar un poco. Sea entusiasta -hacer nuevas propuestas parecen muy emocionante!
  • En lugar de hacer preguntas, hacer comentarios sobre el juego del niño con el fin de ampliar su interés en las actividades. “Mi coche es muy rápido!” “Tu coche es rojo”.
  • Si el juego del niño parece obsesivo o compulsivo, dar un mensaje claro, verbal para parar. Usted puede también utilizar las señales de mano para reforzar este mensaje. Reorientar al niño hacia el juego que es interactivo e imaginativo.
  • Si el niño está se introduce objetos en la boca constantemente solicitar una evaluación de terapia ocupacional que  le puede proporcionar las estrategias y programas de estimulación sensorial para superar estas dificultades.
Modificado de: Autism Help
Foto: Tim Blair via Compfight