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Le agradecemos a la Dra. Alexia Rattazzi por responder nuestras preguntas.
¿Por qué pensas que el Síndrome de Asperger sigue manteniendo una propia identidad a pesar de estar dentro de lo que hoy decimos TEA? 
Creo que es esencialmente por 2 razones:
1) porque desde que se publicó el DSM-IV en 1994 y hasta la publicación del DSM-V en 2013, el síndrome de Asperger existió como categoría diagnóstica con criterios diagnósticos específicos, lo que fue generando durante casi 20 años la conciencia en la población general de una condición específica, y
2) porque existen ciertas diferencias entre los cuadros de Asperger y autismo en relación a praxias, adquisición del lenguaje / habilidades comunicativas, y habilidades cognitivas que hicieron pensar a algunos científicos que se trataba de cuadros distintos entre sí.
¿Consideras que realmente es una categoría diferente a pesar de coincidir en los criterios diagnósticos? 

Yo creo que si uno piensa en la noción de “espectro” y considera los 2 criterios diagnósticos básicos de TEA que son

1) dificultades sociocomunicativas y

2) un patrón restringido, repetitivo y absorbente de intereses /actividades / conductas, puede incluir bajo el paraguas de “espectro autista” a personas con síndrome de Asperger y a personas con “autismo clásico”. De todas maneras, más allá del diagnóstico, me parece que lo más importante es identificar los desafíos que tiene una persona (¡como también las fortalezas!) para poder brindarle los apoyos que necesita.

¿Que opinas sobre las campañas para cambiar la palabra “trastorno” por “condición”?
Personalmente, prefiero la palabra “condición” porque es más amable, inclusiva y está más ligada al concepto de neurodiversidad. Hay varias personas que exhiben características del espectro autista pero que estas características no les interfiere en el funcionamiento; seguramente a estas personas les es más amigable el concepto de “condición”.
Dra. Alexia Rattazzi